jeba wachil Elder Fawcett ( nu tat ) tiox chawe chech ronojel le xa kut chi nu woch
“Compararemos, pues, la palabra a una semilla. Ahora bien, si dais lugar para que sea sembrada una semilla en vuestro corazón, he aquí, si es una semilla verdadera, o semilla buena, y no la echáis fuera por vuestra incredulidad, resistiendo al Espíritu del Señor, he aquí, empezará a hincharse en vuestro pecho; y al sentir esta sensación de crecimiento, empezaréis a decir dentro de vosotros: Debe ser que ésta es una semilla buena, o que la palabra es buena, porque empieza a ensanchar mi alma; sí, empieza a iluminar mi entendimiento; sí, empieza a ser deliciosa para mí”7.
El siguiente paso es estudiar y aprender; eso incluye el meditar, lo que amplía y profundiza nuestro testimonio. “Pero he aquí, te digo que debes estudiarlo en tu mente; entonces has de preguntarme si está bien”8.
Podemos aprender cómo las respuestas vienen por medio de la inspiración; vienen como pensamientos y sentimientos a nuestra mente y a nuestro corazón9. De vez en cuando, las respuestas pueden llegar como un ardor en el pecho. Elías enseñó que la respuestas vienen como “un silbo apacible y delicado”10. El Señor dijo: “…si está bien… haré que tu pecho arda dentro de ti; por tanto, sentirás que está bien”11.
No hay comentarios:
Publicar un comentario